Increíblemente las lesiones que produce el uso de zapatos con tacones en las mujeres no ha inspirado la realización de muchos estudios de investigación, aunque hay varias  decenas de estos, comparado con otros temas no ha sido tan estudiado como debería. Cuando vemos las estadísticas en Australia se estiman unas 300 a 400 visitas a emergencia al año de mujeres son  por accidentes provocados por  zapatos tipo tacones. En un espacio de 10 años entre el 2002 y 2012 en los Estados Unidos se verificaron más de 4,000 visitas a emergencia por accidente con zapatos con tacones en niñas de 10 años o menores (si, así como lo leen).

Sin embargo no solo son los accidentes y traumatismos por “tropiezos o traspiés” lo que destaca el uso de los tacones, también las lesiones por el sobreuso las cuales como ¨ladrón nocturno¨ llegan y causan estragos que podrían ser prolongados y molestos. Un claro ejemplo de esto son las inflamaciones del tendón Aquiles y los cambios a largo plazo por acortamiento y desorganización des sus fibras conocido como Tendinopatía Aquilea, también cabe destacar la aparición del molesto y deformante “Juanete”  en términos médicos conocido como Hallux Valgus que generalmente causa dolor extremo en el primer ortejo del pie y puede incluso llegar a deformar la arquitectura del antepié hasta el punto de llegar a ser quirúrgico , otra lesión frecuente es la fascitis plantar que es una inflamación del recubrimiento o membrana  de los músculos del pie o Fascia Plantar la cual produce un intenso dolor en todo el trayecto de su paso por la parte plantar del pie involucrado llegando al punto de cambiar la pisada .

Para nadie es un secreto que el pie es el apoyo del cuerpo y provee estabilidad a las demás estructuras y es por esto que una lesión en el pie, asi como el uso de un artefacto o zapato que no promueva esta estabilidad de manera prolongada puede causar lesiones por encima del propio pie y estos problemas extenderse a las rodillas, caderas, hasta llegar a la misma columna vertebral.

Usar tacones en niñas es un crimen, las niñas no han terminado  de aprender a caminar en su proceso de  neuro-motricidad (proceso de mielinización de los nervios periféricos) hasta más o menos los 7 u 8 años de edad y su marcha normal aún no está registrada por completo en el cerebro, sus huesos aún no completamente cerrados.

Por décadas los zapatos con tacones han sido sinónimo de elegancia, sensualidad para el género femenino, dejar de usarlos parecería un “gran sacrilegio” contra la cultura de la estética y hasta la industria de la moda, pero como medico mi consejo se aleja de lo prohibitivo y se acerca más al uso mesurado y necesario en los momentos que así lo ameriten por la solemnidad social y/o cultural.

Sacrificar la comodidad en los calzados no es una buena decisión, evitar lesiones siempre es una medida acertada antes de ser una víctima de la moda. Reducir el uso de tacones en mujeres adultas a lo estrictamente necesario y jamás usarlo en niñas por debajo de 10 años reducirá visitas futuras al médico y probablemente también a la emergencia.